90 h

Inteligencia emocional

genera recursos humanos emocionalmente competentes

Está demostrado que una de las habilidades imprescindibles en el desarrollo empresarial y consecución del éxito empresarial es la gestión emocional. Empresarios ya comparten abiertamente su importancia. 

Emociones no son cuentos, sino cuentan a la hora de obtener resultados

Una organización necesita liderazgo de las personas que son capaces de movilizar a los demás. Unos motivan a base de la ira y el miedo, mientras, otros usan sus competencias para motivar desde la emoción y el amor. Y aquí es donde es fundamental la inteligencia emocional. 

inteligencia emocional

Modalidad

Las sesiones pueden realizarse en modalidad presencial y/o online.

Autoconocimiento

Ser conscientes de nuestras capacidades, cómo nuestra forma de ser influye directamente en el desarrollo profesional y resultados. Los contenidos enfocados para marcar un punto de partida: dónde estamos, por qué funcionamos de una manera, qué bloqueos personales impiden crecer en el ámbito profesional y qué pasos de autogestión hay que poner en marcha para superar barreras. Definir e integrar las capacidades imprescindibles para tal proceso.

Gestión emocional de cambio y transformación

Construir una Identidad Empresarial manteniendo la integridad personal. En esta fase del curso de inteligencia emocional nos enfocaremos en superación de barreras, transformación de conductas y activación de valores. Desde las teorías de motivación conectaremos con la motivación intrínseca, dentro de nuestro puesto de trabajo.

Expansión de competencias y liderazgo

Estilos de liderazgo, tanto en la posición del líder como dentro de cada puesto de trabajo, proactividad, autogestión y responsabilidad en el desarrollo de la empresa. Creación y liderazgo de equipos. Parte del contenido está dedicado a la activación del Liderazgo Femenino, cómo motivar a las mujeres en nuestras empresas para dar un paso adelante, crear un equilibrio sano entre desarrollo profesional y personal, enfocados en la reconciliación familiar.

Inteligencia emocional y liderazgo

autogestión y responsabilidad

La inteligencia emocional es una de las bases del liderazgo moderno. Un líder emocionalmente competente es capaz de inspirar, motivar y acompañar a las personas desde la empatía, la escucha activa y la claridad interna. Comprende cómo sus emociones impactan en el equipo y utiliza esa conciencia para generar ambientes de trabajo más sanos, colaborativos y productivos. 

La inteligencia emocional aplicada al liderazgo potencia la comunicación, la toma de decisiones, la resolución de conflictos y la capacidad de influir positivamente en los demás, creando equipos más sólidos y cohesionados.

Reserva tu sesión

Te acompaño en este viaje de transformación

Estoy aquí para acompañarte en tu camino hacia el bienestar y el crecimiento personal. No dudes en contactarme para resolver tus dudas o si quieres conocer más información sobre esta formación  en inteligencia emocional.

Te ayudo a conectar contigo mismo y alcanzar tus objetivos personales y profesionales.

¿Tienes alguna duda?

consúltame lo que necesites

¿Estás listo para conseguir el éxito empresarial?

usa tus competencias para motivar desde la emoción y el amor

¿Qué es la inteligencia emocional?

La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer, comprender y acompañar nuestras emociones de manera consciente. Implica aprender a leer lo que sentimos, identificar las señales internas que nos envía el cuerpo y entender cómo influyen en nuestra manera de pensar, actuar y relacionarnos. No se trata de controlar o reprimir, sino de desarrollar una relación más amable y madura con nuestro mundo emocional, integrándolo como parte esencial de nuestro crecimiento personal y profesional.

¿Para qué sirve la inteligencia emocional?

La inteligencia emocional sirve para mejorar la manera en que te relacionas contigo y con los demás. Cuando fortaleces esta habilidad, se vuelve más sencillo tomar decisiones con claridad, gestionar los momentos de presión, comunicarte con asertividad y establecer límites saludables. También te ayuda a regular el estrés, aumentar la resiliencia y actuar desde tus valores en lugar de hacerlo desde el impulso. En el ámbito profesional, se traduce en mayor bienestar, eficiencia, creatividad y una forma más consciente y equilibrada de afrontar desafíos.