Resumen
Hábitos saludables son la red que sostiene realidad. Las acciones habituales son tan integradas que pasan a ser automáticas lo que directamente influye en cómo interactuamos con el entorno.
La realidad que vivimos nos sostiene o atrapa, es el resultado directo de rutinas repetitivas realizadas de manera inconsciente. Para transformar la realidad y tejer una red que nos sostiene - empecemos por hábitos saludables.
Cómo hacerlo, te contamos en el articulo. Con amor, Val
“Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito.» Aristóteles
La realidad que vivimos es el resultado directo de nuestros hábitos
El conjunto de nuestras acciones, todo lo que hacemos o dejamos de hacer, crea una red que sostiene la realidad que conocemos. Imagina varias escaleras mágicas capaces de cambiar la dirección en cualquier momento, algunas hacen subir o bajar, otras nos pasean en horizontal, pudiendo incluso deshacer los pasos que no llevan a ninguna parte.
Cada escalón es una acción automática, repetida a diario se convierte en hábito que genera una huella conectada con la anterior. Observadas, todas juntas, se parecen a la red del pescador, la que sostiene o atrapa, según el nivel de consciencia y la capacidad de ver más allá de lo visible.
Es la suma de nuestros hábitos la que dará la forma definitiva a la realidad de cada uno. Somos lo que hacemos a diario, nuestros hábitos definen nuestra realidad y si no nos gusta la vida que vivimos habrá que empezar cambiando hábitos.
¿Cómo hacer tal tarea?
Para empezar, reflexiona sobre cada paso conquistado durante los últimos siete días. ¿Consigues cumplir todo lo que te propones? Habrá un poco de todo, resultados que han sido positivos y otros no tanto. Repasa mentalmente e identifica qué hábitos están detrás de cada uno de ellos.
Si pudieras volver atrás ¿qué harías de manera diferente? Amplia las opciones y recuerda ¡tienes la libertad de moverte en todas las direcciones! Puedes hacer y deshacer, construir y reformar, borrar lo obsoleto y dibujar trazos nuevos, evalúa todas las posibilidades y nuevas formas de actuar.
Haz la lista de «TODO»
Con honestidad, mírate en el espejo y responde: ¿has dado todo lo que puedes dar? Para cada uno de nosotros el todo tiene un significado diferente. Haz una lista de “TODO” que te acercaría a la vida que deseas tener. Ahora observa la lista y define qué hábitos están acorde con ella. Sobre todo ¿qué cambios en tu rutina son imprescindibles?
Se flexible y aprende organizar bien tu semana. Para implementar con facilidad nuevas rutinas te propongo los siguientes pasos:
- Cada viernes planifica la semana siguiente, estructura muy bien tu agenda personal y profesional. Simplifica y apunta un máximo de tres tareas de alta prioridad, (acorde con tu lista previamente escrita), dejando espacio para los imprevistos. Para mantenerte motivado lleva un registro de tareas que has cumplido con éxito.
- Conecta con la naturaleza durante el fin de semana. Haz un plan divertido, algo que te aporta energía vital y alegría, que te gusta y despierta lo mejor de ti. Te ayudará desconectar sin mezclar personal con lo profesional.
- Revisa tus hábitos y, si es necesario, haz reajustes con responsabilidad. ¡Tu eliges! ¡Tu decides! ¡Tu marcas la dirección de tu cambio! Empieza con un nuevo hábito al mes, respetando tu ritmo, sin prisa pero sin pausa. Nuestra mente se resiste a los cambios y hay que darle tiempo para establecer nuevas rutas neuronales.
Para que tu red te sostenga aprende a mantenerla en estado optimo. Esto requiere cuidar y reajustar pasos cuando sea necesario. Sin llegar a frustrarse sino desde la flexibilidad, recuerda que puedes deshacer los pasos que no te llevan a ninguna parte o sientes que tu red se enreda y te atrapa. Todo el tiempo tienes el control sobre tus elecciones. Aprender distinguir cuales son que te acercan a tu mejor versión marca la diferencia.
Es fácil dar un primer paso siempre y cuando tienes la actitud positiva ante un cambio de rutina. Se necesitan solo tres semanas para adquirir un nuevo hábito gracias a la plasticidad de nuestro cerebro. Hablaremos de esto en un nuevo post. Mientras tanto ¡revisa tu red!
Descarga el pdf gratuito y construye tus hábitos con las herramientas practicas disponibles en el siguiente enlace Hábitos saludables en 21 días.
Con amor, Val


